viernes, 4 de mayo de 2012

La Princesa de los Mil Flechazos por Luz

La princesa de los mil flechazos



Érase una vez un reino lejano en el cual vivían un apuesto rey y su encantadora reina. La vida les sonreía puesto que se habían encontrado el uno a otro, y eso era lo que más felices les hacía. A su dicha contribuía, el hecho de que su reino era muy próspero, pues las tierras daban manjares y grandes frutos sin esfuerzo, la tierra era fértil y las estaciones parecían ensamblarse para obtener una cosecha óptima. Su pueblo vivía feliz y lozano y hacía muchos años que no había revueltas.

Un día de invierno, la nieve cubría con su suave manto blanco todo el poblado. Los gritos tenían en vilo a todos sus habitantes, pero no estaban atentos porque tuvieran miedo o algo fuera mal,  sino porque la reina estaba en la habitación más alta del torreón dando a luz a su heredero. El bebé resultó ser una niña, cuando la reina la acunó por primera vez en sus brazos, la nieve se detuvo y un rayo iluminó a la recién nacida. – a partir de hoy te llamas luz, e iluminarás nuestro camino-. Los reyes conocieron la felicidad absoluta hasta que pasaron un par de semanas.

La reina que yacía solemne en su lecho, tras unos días de incertidumbre, falleció. El reino comenzó a cambiar junto con su rey. Las estaciones  se desestabilizaron. Hoy era invierno, mañana verano y así durante meses. La cosecha se estropeó, no se podía aprovechar nada, y en las alacenas de los aldeanos no había provisiones, pues habían vivido toda su vida en la abundancia, y no entendían que había que reservar siempre algo para el mañana, pues la meteorología y el tiempo nunca se sabe lo que pueden traer.

Tras meses devastadores apareció en la aldea una extraña viajera, pidió audiencia con el rey. La mujer, que parecía una muchacha más, encerraba en su interior un inmenso poder. Había viajado durante 27 noches y 28 días para llegar hasta al rey, había oído cosas terribles sobre aquellas tierras, decían que el llanto de ese pueblo podía oírse desde valles lejanos. La hechicera, Marla, le dijo al rey que podía ayudarle si él sabía realmente lo que su gente necesitaba. Le pidió que cerrara los ojos y mirara en su interior, que pensara en los aldeanos y en la tierra y dijera cual era su deseo, sólo se podía permitir uno, pues una pequeña acción podía cambiar la vida de muchos. El rey abrió los ojos, y con una mirada irritada dijo: no quiero que luz se enamore nunca, jamás. Por la cara de Marla resbaló una lágrima de color púrpura. Ante tal atrocidad, la hechicera comenzó a brillar y le dijo al rey:- su majestad no he venido desde lejanas tierras para sembrar el mal y la desesperación, no sólo no has pensado en tu pueblo sino que encima le quieres privar a tu hija de la mejor emoción, aquella que nos hace soñar. Por lo tanto, yo decidiré el futuro de vuestra hija. Luz se enamorará cada día de un muchacho, siempre va a ser así y siempre así será. Sólo cuando se tropiece con su amor verdadero ella notará algo especial, pero si él no lucha por ella, Luz al día siguiente ya se habrá vuelto a enamorar de otro, y otro, y otro. Y este hechizo amigo, dijo Marla cogiendo de la barbilla al rey para que la mirase a los ojos, no dañará a tu hija pues ella será siempre feliz. El tormento lo sufrirás tú, temiendo que deje a un lado al hombre equivocado.
Pasaron los años y la princesa creció, desarrollando una incalculable belleza y una mente despierta. El rey, se sentía mal por su hija, siempre procuraba estar a su lado, y colmarla de regalos y divertimentos para entretenerla. Cuando Luz llegó a los 17 años, algo en su interior brotó, sus ojos siempre tenían un brillo especial, sus mejillas se sonrojaban a cada paso que daba por la calle. El rey la encerró en el castillo, con la excusa de que algunas enfermedades estaban rondando por el poblado, y no quería verla padecer. Dos meses duró su cautiverio, pues al rey le partía el corazón verla tan pálida, encerrada como un bello y delicado pájaro en su jaula, además su majestad observó que Luz sólo se podría enamorar de hombres que tenían a su servicio, mientras estuviera encerrada.  <<Aquí no puede estar el elegido>> pensó el rey, así que liberó a la princesa diciendo que el peligro ya había pasado. Luz volvía a salir al aire libre, pero para sorpresa de su padre ya no salía tanto como antes. En tiempos pasados la chica disfrutaba saliendo, para ver cada día a alguien nuevo, ahora sólo paseaba un rato y volvía al palacio. El rey comenzó a espiar los movimientos de Luz para ver quién la frecuentaba en palacio, ahí tenía la respuesta. El candidato de Luz era un apuesto, caballeroso y gentil... sirviente. El muchacho llamado Aarón, llevaba toda la vida sirviendo a sus majestades, tenía sólo dos años más que la princesa y se habían visto crecer. El rey trazó un plan para enviar al muchacho al poblado de su primo el rey Tobu, que se encontraba tan lejos que ni siquiera ellos, siendo primos, se habían visto en persona. Cuando el rey ya tenía los caballos y todo lo necesario para enviar fuera a Aarón. Lo llamaron para una audiencia urgente, Marla le estaba esperando caminando de arriba abajo por la sala de audiencias. La hechicera había vuelto, porque había notado en su interior que algo había cambiado, y el rey debía dejar que se cumpliera el deseo, pues sino aquella tierra moriría para siempre y no daría frutos. El rey refunfuñando hizo llamar a la princesa, que hizo acto de presencia con un vestido color celeste. Cuando Marla la saludó, miró en su interior, pues los ojos son el espejo del alma. – ya lo has encontrado, ¿verdad?- Luz no sabía a qué se refería y miro a su padre con miedo, el  rey bajó los ojos azorado, pero luego se irguió y gritó que ¡eso no podía ser!, ¡el chico es sólo un limpiabotas!. Marla se oscureció, una niebla intensa rodeó la habitación, y Aarón que pasaba por la puerta tiró la bandeja que llevaba al suelo y se fue corriendo hacia Luz, protegiéndola, interponiéndose entre ella y la hechicera. Luz lo abrazó por detrás, era la primera vez que hacía algo así, y sus ojos destellaron, la chica se desmayó y cayó al suelo. El rey acudió corriendo mientras Aarón levantaba su cabeza suavemente y miraba que no se hubiera hecho daño, la niebla desapareció. Cuando Luz abrió los ojos los miró a ambos como si despertara de un sueño.- ¿Padre?- el rey al ver que su hija estaba viva empezó a sollozar, jamás había pasado tanto miedo. – Lo siento cariño, perdóname, he sido, soy un egoísta-. Marla sonrió al ver al rey en aquel estado y sonriendo le dijo: has de saber rey de reyes, que este muchacho es más de lo que tú jamás soñaste ser, pues ama de verdad y su corazón no entiende de clases sociales, ni servidumbre, su reinado será próspero y el pueblo lo adorará. Tus tierras, luego suyas, recobrarán su esplendor ahora que tu hija ha desencerrado su corazón, disfruta del nuevo esplendor de tu tierra, oh rey, pero no olvides esta importante lección: el corazón no conoce fronteras, no se le puede obligar, ni doblegar. Si olvidas estas sentencias tu tierra volverá al tiempo sombrío que fue alguna vez. Antes de irse Marla se giró de nuevo hacia el rey y con ternura le dijo: Gran rey, sé que jamás deseaste nada malo a tu hija, no te atormentes más. Eres un hombre que conoció el amor infinito de su mujer y por eso has sufrido tanto, pero hay otras formas de amar, y ahora –dijo la hechicera mirando a la hija del rey- sé que las has descubierto.

La dinastía de Luz y Aarón fue creciendo, el rey redescubrió su propia felicidad viendo crecer a la prole de su hija, y a la princesa Luz, a la que ahora todos llamaban la iluminada, pues supo encontrar la luz que tanto anhelaba su pequeño pueblo, la aldea fue tan dichosa como lo fueron los corazones que la habitaban.

Luz


Gente! Os dejo este cuento que escribí el año pasado, espero que os guste y sino que seais sinceros y digais que no.

Recordad que está bajo una licencia creative commons.

7 comentarios:

  1. Una historia preciosa, Luz, me ha gustado muchísimo :-)

    Me ha parecido muy tierna y emotiva :-)

    Si tienes más historias no dudes en ponerlas :-D

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  2. Que bonito es el cuento y que ...es el rey ¬¬ jajaja.
    Me ha gustado mucho, tienes talento ^^.
    Un beso, te sigo

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por leerlo, que sé que en el ordenador se ve un texto algo largo y da pereza leerlo...

      Me alegro de que te guste, muchas gracias ^_^

      bss!

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  3. Me encanta!
    ¿Te pusiste Luz por el cuento?

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    Respuestas
    1. jaja no, de hecho ya no recordaba que le había puesto ese nombre al personaje :)

      Luz es un nombre que me gusta,me parece bonito... y además siempre lo asocio con la literatura fantástica (que es la que más me gusta), ya que suelen aparecer objetos iluminados (espadas,varitas...),personajes (unicornios, hadas...) o la magia...

      Muchas gracias por leer el cuento!! me alegro mucho que te haya gustado

      Un bso grande!! ^_^

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  4. Me alegro que te decidieras a publicarlo!! Espero haber leído el primero de muchos.
    Me encanta como cuentas tus historias. Sigue así!!!!

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